La XXI Castillazuelo–El Pueyo volvió a contagiar de atletismo todo el Somontano en una mañana soleada, fría y perfecta para correr, en la que el Club Atletismo Barbastro tuvo un papel protagonista. La organización se vio obligada a modificar parte del recorrido por la presencia de varios árboles caídos en la senda que asciende hacia El Pueyo, un contratiempo que se resolvió con rapidez y que no afectó al desarrollo la prueba.
La gran alegría del día llegó en la categoría absoluta masculina, donde Sixto del Valle Quirós firmó una victoria incontestable, ejecutando una carrera muy estratégica y gestionando con solvencia los diferentes tramos del circuito. Su triunfo fue, sin duda, una de las imágenes más celebradas de la jornada. Le acompañaron en el podio Carlos Fernández Salas (Montañeros de Aragón Barbastro) y Antonio Dorado Lacambra (ADA Zuera), completando una carrera de mucho nivel.
En categoría femenina, el triunfo fue para Marina Gibanel Claveria (Barbotum Sport Club), con Daiana Beatriz Esquivel segunda y Leticia Vicién Peirón (Biofrutal Sport) en tercera posición.
Otro de los momentos más esperados llegó con la llegada a meta del tradicional jamón, que este año terminó en manos de Daniel Cremades, de la Peña Pómez, que decidió cargárselo al cuello a su encuentro en la plaza del Sol entre aplausos y risas. Y como manda la tradición, la mañana deportiva concluyó con la longanizada popular, punto de encuentro para corredores, vecinos, familias y voluntarios, que volvió a convertir la carrera en una auténtica fiesta.
Desde el Club Atletismo Barbastro queremos expresar nuestro agradecimiento a todas las personas y entidades que hacen posible esta cita año tras año: voluntarios, personal sanitario, Protección Civil, el Ayuntamiento de Castillazuelo, el público, las familias y todos los que colaboran para que la Castillazuelo–El Pueyo siga siendo una prueba única y especial dentro de nuestro territorio.
¡Gracias a todos por el apoyo y enhorabuena, Sixto! Próxima parada… seguir disfrutando del camino.
